Fecha de publicación: Mar, 03/03/2026 - 16:01

Colegio público de Bogotá es el primero de América Latina certificado en programa contra el acoso escolar


Este colegio fue beneficiado con una beca para la implementación del programa KiVa, enfocado en la prevención del acoso escolar mediante la formación de docentes y estudiantes en inteligencia emocional, convivencia y detección temprana de situaciones de riesgo.


El colegio María Currea Manrique, de la localidad de Ciudad Bolívar, se convirtió en la primera institución educativa pública de América Latina en certificarse dentro del programa antibullying. Sus directivos y profesores culminaron el curso que les permitirá empezar con la implementación del programa Kiva, una iniciativa finlandesa que por más de dos décadas se ha desarrollado en varios países alrededor del mundo, con resultados importantes en la reducción del hostigamiento escolar y la mejora de la convivencia dentro de la comunidad educativa.

Wilson Mata es uno de los estudiantes del María Currea Manrique que este año recibirán entrenamiento y capacitación en temas de inteligencia emocional y en estrategias de prevención, intervención y supervisión del acoso escolar. “Este programa va a hacer que la convivencia acá en el colegio sea mejor, que los días acá sean más agradables y que todos los estudiantes queramos venir al colegio todos los días”, destacó el estudiante de grado once. 


Estudiantes de colegio distrital

 

Susana Azula, asesora comercial de la Embajada de Finlandia en Colombia, destacó la importancia del mejoramiento de la convivencia, no sólo en colegios, sino en toda la comunidad educativa. “Creo que, tanto en niños como en adultos, el principal reto al que nos enfrentamos es la sana convivencia. Cada día contamos con más tecnología, con más herramientas, pero la educación también necesita estas habilidades blandas que todos tenemos que desarrollar, de saber relacionarnos sin violencia, en paz”, señaló. “KiVa es una palabra que en finlandés significa chévere, y nosotros desde la Embajada, junto con la Universidad de Turku, que desarrolla el programa, creemos que hay formas más chéveres de relacionarnos”, explicó Azula.

Por su parte, Edwin Ussa, jefe de la Oficina para la Convivencia Escolar de la Secretaría de Educación del Distrito destacó la importancia de que todos los miembros de la comunidad educativa aprovechen este programa y trabajen en la prevención del acoso escolar. “Participar en el programa implica que, por un lado, los maestros y las maestras fortalecen su formación para hacer mejor prevención y para trabajar en el aula elementos que nos ayudan a reducir el hostigamiento escolar. Por otro lado, que las directivas del colegio toman una decisión frente a cómo van a ser los abordajes de las situaciones que se presenten de ahora en adelante. Y el tercer elemento es que las familias también asumen un compromiso en términos de la formación de sus hijos y de cómo avanzar en este proceso de manera decidida”, afirmó.

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A su vez, Nicolás Bermúdez, gerente de Ciprés, organización representante de KiVa en Colombia, explicó que lo que viene ahora para el colegio María Currea Manrique en la implementación del programa que empezó con los profesores KiVa, ahora pasa a los estudiantes. “Se busca que ahora intervengan los estudiantes a través de clases de KiVa que se le dictan a todos los chicos desde primero de primaria hasta 11. Implica el involucramiento de todo el equipo directivo, del rector del colegio, de los profesores del colegio y sin duda de las familias. Y ahora nosotros haremos un proceso de seguimiento, monitoreo y apoyo en el día a día de las actividades de KiVa en el colegio”.

Por su parte, Andrey Álvarez, rector de esta institución, hizo un llamado a que toda la comunidad, incluidas las familias y los cuidadores, esté abierta a fortalecer sus habilidades socioemocionales para prevenir el acoso escolar. “Porque los niños aprenden por el ejemplo, eso es muy importante. O sea, un padre que no sabe solucionar las dificultades con sus vecinos, con el que le cierra el carro, pues él aprende no porque el papá le diga así se hace, sino el niño va viendo. En la medida que los padres tengan habilidades también de manejo socioemocional, pues también van gestionando las emociones con los niños”, sostuvo el directivo.


Funcionaria del distrito

 


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