Fecha de publicación: Mar, 16/11/2021 - 10:27

La tablet que salvó el estudio de Camila y sus primos

Wilfraneth Camila Caballero se benefició con la Ruta 100K, la estrategia de la Secretaría de Educación del Distrito para contribuir al cierre de la brecha digital en los colegios públicos de Bogotá.

Tiene 13 años y es estudiante del colegio Ciudad de Bogotá. Vive con su mamá, Leidy Caballero, en el barrio La Coruña en el tercer piso de una casa, con su gata, Ámbar, que es la felicidad y distracción de estas dos mujeres.

Juntas se pusieron la camiseta para sacar a flote grado séptimo, curso que Camila no pudo estudiar en el 2020, en medio de la virtualidad que impuso el covid-19, por no tener acceso a un dispositivo para estudiar.

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La pandemia no fue nada fácil para estas dos luchadoras. Leidy, quien hace de mamá y papá, se quedó sin trabajo a comienzos del 2020. Por eso, ahora trabaja por días. Sale corriendo apenas la llaman de algún lugar para trabajar como supervisora y empacadora. Los días que puede quedarse en casa junto a Camila los invierte en estudiar.

Además del desempleo de su mamá, en el 2020 Camila también tuvo que enfrentarse con la dificultad y el miedo. No tenía acceso a un dispositivo y el miedo al contagio por covid-19 tampoco le dejaba salir de su casa para buscar más herramientas. Además, el único celular con que contaban permanecía saturado de información y un día, simplemente, se apagó, y nunca más volvió a funcionar.

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Pero el 2021 comenzó con un cambio: gracias a la ruta 100K, estrategia de la Secretaría de Educación que busca contribuir al cierre de brechas digitales, Camila tuvo la oportunidad de acceder a una tablet.

Desde el día 1, Leidy, llena de temor por el mal uso y la posible adicción que la tecnología mal usada podía generar, hizo una advertencia a Camila: la tablet sería primordialmente para su estudio, sería la herramienta que le permitiría realizar lo que el año pasado no había podido.

Camila empezó con el pie que no era, pues el primer periodo también lo perdió ya que no contaba con las bases y conocimientos suficientes para avanzar.

Sin embargo, estar en casa por el desempleo, se convirtió en una bendición para madre e hija. Juntas pasaban horas frente a la tablet recuperando cada materia que Camila había perdido. Y si bien no todo era fácil, Leidy sabía que el haber cursado todo su bachillerato sería de gran ayuda para darle una mano a Camila y sacar séptimo adelante. “Las dos hicimos séptimo. Este periodo no perdió absolutamente nada. La tablet le ayudó mucho porque ya puede ver la información que necesita ahí”.

¡La disciplina se nota! Día a día Camila y Leidy se sientan en el comedor ubicado en el primer piso de la casa. La dueña del lugar les permitió usarlo para que Camila pudiera estudiar y sacar adelante todas sus materias, al ver que ellas contaban tan solo con dos camas.

Ha sido tanto el estudio que, tal como entre risas expresa Leidy, “ya vamos en octavo. Adelantamos tanto contenido que hasta los profesores me dijeron que ya podíamos tomarlo con más calma porque ya teníamos todos los temas estudiados e incluso habíamos adelantado más”.

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Esta tablet no solo ha favorecido a Camila. Desde el día que la recibió, dos de sus primos, estudiantes del colegio Alejandro Obregón, van y la visitan a diario, pues usan esta herramienta para poder hacer sus trabajos y, de paso, compartir en familia. Han sido, con una sola tablet, 3 los niños beneficiados en la localidad de Tunjuelito.

El día que fuimos a visitarlas, se estaban alistando para ir a recoger los refrigerios en el colegio y después de esto ir a la clase de taekwondo de Camila, quien lleva ya 5 años practicando el deporte en el polideportivo La Candelaria. Su disciplina ha ido en aumento y por eso ahora porta con orgullo el cinturón verde. Las clases son gratis, pues Leidy anda en búsqueda constante de cursos que ofrezca el Distrito para mantener a Camila ocupada.

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Esta mamá súper poderosa hace todo por su hija. Está enormemente agradecida con la Secretaría de Educación por la tablet que recibió su niña y, aunque a veces los días y semanas son difíciles, está decidida a llevar siempre de la mano a Camila para que logre culminar sus estudios exitosamente.

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¡La educación en primer lugar!


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