Fecha de publicación: Mié, 21/09/2022 - 10:07

Experiencia innovadora de agricultura urbana fortalece capacidades socioemocionales y ciudadanas en el colegio La Giralda

‘El futuro es ahora: escuelas en paz y en armonía con naturaleza’ es la estrategia pedagógica y de participación del colegio que está generando en los estudiantes sentido de pertenencia, unidad, espíritu creativo y reducción de los niveles de ira y ansiedad. Además, ha empoderado a toda la comunidad educativa.

El primer trimestre de 2022, cargado de la emoción por el reencuentro en la escuela, trajo consigo las consecuencias del confinamiento obligatorio por covid-19 que produjo aprendizajes, pero a su vez, un aparente retroceso en la adaptabilidad de un número significativo de estudiantes, quienes difícilmente lograron desarrollar actividades escolares propuestas en el aula y en los espacios comunes de la institución.

En medio de este escenario, el colegio La Giralda, en la localidad de Santa Fe, tomó la decisión de intervenir y gestionar el ambiente escolar a través de una experiencia innovadora: la agricultura escolar, que se ha convertido en un espacio de aprendizaje interdisciplinario en el que participan varios actores de la comunidad educativa y ha permitido una integración intergeneracional mientras se construyen los conocimientos de agricultura urbana.

La propuesta es hoy una oportunidad para que las y los estudiantes aprendan sobre jardinería, el cuidado ambiental y para ser parte de la nueva imagen física del colegio. Con la práctica colectiva y el trabajo cooperativo del cultivo y sembrado de alimentos se crea conciencia sobre el cuidado y protección de la naturaleza.

La enseñanza de la agricultura urbana en armonía con la naturaleza y el rescate de los saberes tradicionales del campo, además, les ayuda a potenciar sus capacidades socioemocionales y ciudadanas y contribuir con la construcción de entornos de paz en la comunidad educativa.

“Gracias a este espacio podemos relacionarnos con nuestros compañeros de otra manera, hacemos algo diferente a lo tradicional en el salón de clase y, así, evitamos el estrés. Esto es un gran aprendizaje que nos ayuda a cambiar nuestros estilos de vida”, comenta Juan Pablo Acero, estudiante e integrante de esta iniciativa, quien disfruta este ejercicio pedagógico y de cuidado por la naturaleza.

Estudiantes haciendo labores ecologicas de sembrado

‘Agricultura urbana’ se implementa en el aula de grado quinto a séptimo, a través de las clases de religión, ética y ciencias sociales y tiene como referencia la estrategia ‘Siembra dentro: una historia que contar’, desarrollada el 2020, y ‘Huerto Pecxkanameya: sembrando memoria cultivando paz’.

Ahora los miembros de este colegio tienen una alta tasa de resolución de conflictos entre los estudiantes y a una cultura de paz institucional en su comunidad que se manifiesta en la sana convivencia. La estrategia de educación ambiental transformó a la institución en territorio de paz y fortaleció el cuidado y protección de la naturaleza a través de la intervención estudiantil.

Entre las actividades que desarrollan están los talleres experienciales que implican la práctica de los saberes compartidos y el proceso de siembra en las Ecoaulas (Huertos), en los que se trabaja cooperativamente con la comunidad educativa, transformando espacios escolares y aumentando la motivación por el aprendizaje al aire libre y el acompañamiento a los procesos de siembra y cosecha.

 

“Lo que más me gusta es que podemos aprender sobre las plantas y cómo relacionarnos con ellas, pero, sobre todo, el manejo de las emociones en el huerto y también el trabajo en equipo”, cuenta Ammy Urrea, integrante del proyecto que le ha permitido empoderarse de temas ambientales.

 

“Puedo compartir con mis compañeros y salgo de la rutina diaria del colegio. Lo más chévere de la agricultura urbana es que nos refleja el trabajo de los campesinos y aprendemos a valorar todo lo que hacen y gracias a ellos es que tenemos nuestra comida en Bogotá”, comenta el estudiante Matías Castañeda.

 

La experiencia ha tomado tanta fuerza que generó en los estudiantes sentido de pertenencia, unidad, espíritu creativo y consecuencias positivas para el colegio, como la reducción de los niveles de ira y ansiedad. Asimismo, logró promover la participación y el empoderamiento de su comunidad educativa para que sea ella la protagonista del cambio de realidad escolar en el sector.

“Los resultados evidencian transformaciones significativas en las conductas de los estudiantes que acompañan el proyecto; la oportunidad de interactuar con la naturaleza y su cuidado hacen que las habilidades y talentos afloren desde una perspectiva distinta a las académicas tradicionales, suscitando a su vez compromisos y deberes en el grupo que derivan de la participación incidente en  el huerto Pecxkanameya, adscrito en la estrategia INCITAR para la Paz”, explica el rector del colegio, Serafín Ordóñez.

Estudiantes haciendo labores ecologicas de sembrado

El proyecto se desarrolla en el marco del Programa Integral de Educación Socioemocional, Ciudadana y Escuelas como territorios de Paz, y desde la estrategia INCITAR para la Paz, instancias de la Secretaría de Educación que apoyan el proceso y que buscan la participación y el empoderamiento de las comunidades educativas para que sean ellas las protagonistas del cambio de realidades escolares a través de oportunidades de aprendizaje y de intercambio de experiencias.

Esperamos que la experiencia del colegio La Giralda pueda ser replicada en los colegios de Bogotá que encuentran en las huertas urbanas un ejercicio político para la reflexión de la soberanía alimentaria de nuestros territorios. Si deseas conocer y/o ser parte de esta iniciativa escríbenos al correo incitarpaz@educacionbogota.gov.co

¡La educación en primer lugar!


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