Fecha de publicación: Jue, 17/03/2022 - 17:26

De la ansiedad por la incertidumbre a la felicidad por volver a los colegios

En el teatro del colegio La Felicidad, la educación en Bogotá vivió una segunda jornada de descarga de los momentos más emotivos y a la vez más esperanzadores, luego de dos años de la pandemia por el covid-19, durante el 'Talk show' del evento ‘La mejor lección’.

Esta experiencia recogió las vivencias, las anécdotas y los aprendizajes de cómo la comunidad educativa y la institucionalidad han vivido los impactos del covid-19. Fue una catarsis que trajo a la memoria sentimientos de miedo, de incertidumbre y de fragilidad colectiva; en palabras de la secretaría de Educación, Edna Bonilla Sebá, fue tan simple “como valorar el respirar, porque eso es lo que nos mantiene vivos”.

Volver al colegio

César Escola fue el encargado de llegar al corazón de más de 200 personas entre estudiantes, maestras, maestros, padres de familia y colaboradores de la Secretaría de Educación que asistieron y ovacionaron con aplausos las alegrías. Sin embargo las lágrimas no se hicieron esperar al escuchar momentos de duelo, de tristeza y de miedo.

Sin dudarlo un instante, la secretaria de Educación reafirmó que es una felicidad haber podido cumplir un sueño que se tenía para hacer en 4 años y se hizo en uno, que fue la entrega de más de 105 tabletas a los estudiantes que más lo necesitaban. “Ahora estoy feliz, viendo a chicos y chicas con la tableta. Teníamos un plan fuerte de cerrar la brecha digital, pero lograr tener estos dispositivos era un sueño, casi imposible”.

Con gran emoción la profe Edna, como es conocida en la comunidad educativa, contó que “hay historias bellísimas, como por ejemplo niñas y niños enseñándoles a los abuelos a pagar los servicios en las tabletas. Definitivamente, este es un instrumento que une a la familia”, pero su invitación fue a usarla bien.

Este compartir de experiencias estuvo acompañado por la participación activa de estudiantes que fueron beneficiados por la Secretaría de Educación con la entrega de tabletas, conexión y capacitaciones para usarlas. Tuvieron la oportunidad de responder algunas preguntas a través de sus tabletas y luego ver reflejadas las respuestas en la pantalla. La mayoría coincidió en que el primer sentimiento apenas empezó la pandemia fue la “ansiedad”; en relación a lo que dejó la pandemia fue “la familia”; y regresar a las aulas para ellos fue “felicidad”.

Dentro de la experiencia de ‘Aprende en casa’, la profe Ana Lorenza Wilches Martínez, quien trabaja con estudiantes con discapacidad contó que lo que la marcó fue la creatividad de las familias en el desarrollo de su trabajo. “Llegaron con cosas inesperadas que ayudaron al proceso de construcción de conocimiento de los niños”.

Para Diego Rivera Terán, orientador del Instituto Técnico Rodrigo de Triana, esta experiencia fue retadora. Lo más complejo fue dar apoyo emocional, se necesitó de mucha comunicación con los compañeros y con las familias. “Estas redes permitieron identificar qué estudiantes tenían mayores dificultades, asociadas por ejemplo a la ansiedad o la depresión, pero lo más difícil fue cuando las familias empezaron a perder miembros y no pudieron despedirse de sus seres amados”.

Olga Lucía Ramírez, madre de tres hijos que han estudiado en colegio distrital, describió su experiencia de acompañar el proceso educativo desde el hogar y destacó que adaptarse al proceso virtual no fue fácil. “Tenía las herramientas porque había estudiado virtual, así pude apoyar no solo a mi hijo sino a otros padres, pudimos tener una comunicación más cercana, empecé a ver cansancio de los papitos sobre todo los que tenían hijos pequeños”.

Julieth Rodríguez Sarmiento estudió en un colegio oficial y fue beneficiaria del programa Reto a la U. Narró que hoy es madre de una niña de 3 años y estando en la pandemia decidió estudiar Ciencias Ambientales. Tomar la decisión de estudiar le generó miedo por pensar que no iba poder lograrlo, pero a la vez se volvió un reto.

Para garantizar la educación, los ajustes y los cambios al interior de la Secretaría plantearon muchos retos y desafíos que permitieron grandes avances con el propósito principal de cerrar las brechas educativas.

Carlos Reverón Peña, subsecretario de Acceso y Permanencia, recordó que “a través del Programa de Alimentación Escolar (PAE), entregamos 10 millones de bonos para ser reclamados en 600 supermercados, así como también la entrega de canastas alimentarias en zonas rurales, cosas que nunca habíamos hecho. Fue un trabajo de dedicación y sacrificio, que tuvo que ajustarse también a los protocolos que tenía la ciudad en su momento”.

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Jennifer Ruíz González, subsecretaría de Gestión Institucional, dijo que de los mayores retos que nunca va olvidar fue garantizar el pago de la nómina con el rigor de siempre y cuando las personas de su equipo empezaron a enfermar “sentí miedo fallarles en el acompañamiento, no como funcionaria sino como persona”.

Deidamia García Quintero, subsecretaria de Integración Interinstitucional, expresó que sintió miedo a la muerte y a la orfandad. Una de sus misiones fue tener activo el Sistema de alertas por enfermedades respiratorias y contagios por covid-19; de esto recuerda que cuando empezó a ver el reporte y un aumento exponencial de casos, “nos dimos cuenta que era una realidad que nos desbordaba y era empezar a ver la pérdida de personas en las familias, entonces uno piensa y ¿ahora ese niño con quién va a quedar?”

De estos dos años quedan muchas lecciones y nuevos retos. En ese sentido Mauricio Castillo Varela, subsecretario de Calidad y Pertinencia, cree que “la pandemia nos ha mostrado que el proceso educativo tiene que tener una transformación y distintas maneras de aprender, no podemos volver a la educación del 2019 y menos la del 2021, tenemos que volver a la esencia del ser, tenemos que arriesgarnos a innovar, aprender y desaprender, desde la educación preescolar hasta la educación posmedia”.

“La educación es mi pasión de vida y estamos contribuyendo a cerrar brechas; mi sueño es que cada familia matricule a su hijo en un colegio cerca de la casa y darles oportunidades a los jóvenes”, dijo con mucha efusividad la profe Edna.

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Al finalizar este acto sublime, los 200 asistentes encendieron velas como símbolo de esperanza, de la luz que abre caminos y nuevas oportunidades.

Este viernes 18 de marzo a partir de las 8 de la mañana se tendrá el momento final de esta conmemoración de dos años de pandemia: ‘La rendición de cuentas - hicimos la tarea’. Se puede seguir por Canal Capital y por las redes sociales de la Secretaría de Educación.

 

Por Angélica Molina Reyes

¡La educación en primer lugar!


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