Fecha de publicación: Vie, 15/08/2025 - 21:08

En Bogotá, la educación sigue transformando vidas


Un grupo de jóvenes que tuvieron dificultades en el pasado para continuar el proceso estandarizado de escolarización, comenzaron una nueva etapa para avanzar en su camino hacia el desarrollo humano y la inclusión social.


Cincuenta y un jóvenes que decidieron darle una segunda oportunidad a sus sueños culminaron hoy su formación académica y recibieron con orgullo su diploma de bachiller. En una emotiva ceremonia, celebrada en el auditorio de la Cámara de Comercio de Bogotá, sede Kennedy, demostraron que, con perseverancia, apoyo y esperanza, siempre es posible volver a empezar.

A través del modelo pedagógico “Alegría, libertad y afecto”, promovido por el Instituto Distrital para la Protección de la Niñez y la Juventud – IDIPRON, en articulación con la Secretaría de Educación del Distrito y el colegio Gerardo Paredes, las y los 51 jóvenes celebraron en compañía de sus familias, no solo el cierre de un ciclo escolar, sino el inicio de nuevas oportunidades en su vida personal y profesional. Este modelo desarrolla procesos formativos dirigidos a niños, niñas, adolescentes y jóvenes que se encuentran en condiciones de vulnerabilidad y fragilidad social.

El director general del IDIPRON, Javier Palacios, destacó la importancia de la perseverancia y el compromiso como herramientas para transformar la vida. “Cada diploma que entregamos hoy es una llave que abre puertas hacia nuevos sueños. Estos jóvenes nos demuestran que, con determinación, no hay barreras que impidan alcanzar el desarrollo humano”, indicó.

A su vez, Liliana Palacios, profesional líder de implementación de estrategias educativas flexibles de la secretaria de Educación señaló: “Estamos en esta graduación cumpliéndole a la juventud bogotana, cumpliendo en el marco de las políticas públicas. A estos jóvenes les digo: sigan avanzado a través de las diferentes articulaciones con la agencia ATENEA y con todos los programas que tiene el Sena para ellos”.


Estudiantes de colegio distrital

 

Para muchos de estos jóvenes, el camino hasta este día implicó superar dificultades personales y sociales. Sin embargo, gracias a la orientación, formación y apoyo de la ciudad y sus programas, hoy pueden proyectarse hacia la educación superior, la formación técnica o tecnológica, o el ingreso al mundo laboral con mejores herramientas de conocimiento.

María Fernanda Rodríguez, quien hace tres años llegó a IDIPRON, destacó el valor de la oportunidad recibida. “Volver a estudiar me devolvió la confianza en mí misma. Hoy sé que puedo llegar a la universidad y ser la primera profesional de mi familia”, afirmó con orgullo.

Con este evento, el IDIPRON y la Secretaría de Educación reafirman su compromiso de seguir trabajando por la niñez y juventud de Bogotá, ofreciendo alternativas reales para que cada vez más jóvenes encuentren en la educación la oportunidad de renacer y construir un mejor futuro.

 


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