Fecha de publicación: Jue, 22/10/2020 - 16:00

11 pautas para que padres fortalezcan el desarrollo de sus hijos pequeños

El juego, el arte, la exploración y la lectura son fundamentales para el desarrollo integral de las niñas y niños de la primera infancia. Aquí les contamos cómo, entre docentes y familias, pueden hacer equipo para potenciar al máximo las capacidades de los más pequeños.

A pesar de las dificultades que ha dejado el aislamiento en la salud física y emocional de los más pequeños, la pandemia también ha sido una oportunidad única y valiosa para fortalecer y renovar la alianza familia y escuela y, de este modo, potenciar los múltiples desarrollos y aprendizajes que suceden durante los primeros 5 años de vida.

Una ventana de posibilidades que la Secretaría de Educación del Distrito impulsa a través de la campaña 'Familia y jardines, construyen bases para la vida' que, en el marco de la estrategia de acompañamiento a jardines infantiles, propone algunos consejos claves para que los padres de familia potencien al máximo las capacidades de las niñas y niños en el momento más importante de sus vidas.

Lea también: Distrito acompaña a jardines privados para garantizar educación inicial de calidad en la pandemia

Las siguientes pautas pueden resultar útiles para explorar con sus hijos. Les contamos qué y cómo hacerlo con ayuda de las maestras y maestros:

 

Pauta

Ideas para hacerlo

  1. El juego, el arte, la literatura y la exploración son las mejores formas aprender en la primera infancia.

 

Juguemos a organizar las medias por parejas, a crear una granja con plastilina o qué tal a investigar qué hay dentro de un viejo reloj.

 

  1. La educación inicial desarrolla las capacidades de interacción,expresión y comunicación de nuestras niñas y niños.

 

Contémosle historias a las niñas y niños y pidámosles que también lo hagan con sus propios personajes, lugares y sucesos.

 

  1. Las niñas y los niños desarrollan su creatividad, imaginación, curiosidad y sensibilidad cuando pueden explorar en un ambiente cálido y seguro.

 

Animemos a las niñas y niños a mirar al cielo y preguntemos qué figuras forman las nubes, cómo se formarán, dónde están cuando es de noche.

 

 

  1. Un trato digno que respeta las diferencias y reconoce la diversidad, fortalece el desarrollo de la personalidad de las niñas y los niños.

 

Podemos ser firmes, pero no levantar la voz. Recordemos que también fuimos niños.

  1. Gracias a la educación inicial, nuestras niñas y niños, empiezan a desarrollar habilidades para expresar libremente sus pensamientos y emociones.

 

Padres y maestros se interesan, están atentos y guían a las niñas y los niños para que expresen y controlen sus emociones.

 

 

  1. Los maestros proponen el qué y el cómo. ¡Las familias lo hacen posible!

 

Los maestros proponen que las niñas y los niños organicen 'la ropa de lavar por colores' (desarrollo de pensamiento lógico), la familia hace de esto un momento divertido.

 

  1. La educación inicial favorece la curiosidad de los niños y sus deseos de conocer y explorar.

 

Animémoslos a formular preguntas y orientémoslos para que sean ellos quienes encuentren la respuesta. ¿Qué pasa si ponemos un hielo en agua caliente?

 

  1. Las actuales condiciones de vida, invitan a la unidad entre el jardín y el hogar, para mantener a los niños conectados con el amor y el conocimiento.

 

El uso de la tecnología ha fortalecido la comunicación entre padres y maestros.  No salir de casa ha permitido que las familias pasen mucho tiempo juntas.

 

  1. La educación inicial provee un ambiente apropiado para desarrollar la creatividad, empatía, sensibilidad, comunicación oral y escrita entre otras capacidades.

 

Démosles a las niñas y los niños la oportunidad de manipular diferentes materiales, preguntemos sobre sus sensaciones y juguemos a que las representen (mímica) o ¿qué tal un dibujo?

 

  1. Durante los primeros 5 años de vida se desarrollan las capacidades básicas de las niñas y los niños.

Animemos a los niños y las niñas a explorar, leamos con ellos, manifestemos nuestro amor con abrazos, caricias y permitámosles saltar, trepar y correr.

 

  1. Construyamos en el hogar, espacios de participación que les permita expresar sus sentimientos, emociones, desde el respeto y la autorregulación.

 

Manejemos rutinas claras, permitamos que propongan y recordemos siempre que los adultos somos los modelos de quienes las niñas y los niños aprenden.

 

Es importante que estas experiencias sean divertidas para despertar y sostener sus ganas de aprender y reales, es decir, basadas en sus propias experiencias. También pertinentes a lo que ellos conocen, a su realidad local y comunitaria, para que sean significativas.

Deben ser desafiantes para motivar su curiosidad, pensamiento crítico y resolución de problemas y variadas haciendo uso de diferentes recursos, lugares y formas de hacer las cosas.

Es fundamental que sean participativas, donde las niñas y niños puedan elegir, dar ideas, enriqueciendo las propuestas y adecuadas para su edad, a sus características, sus intereses y sus fortalezas, que es donde las maestras y maestros estarán apoyándolos de cerca desde sus saberes y conocimientos.

Le puede interesar: Matrículas 2021: ¡al colegio desde los 3 años!

¡La educación en primer lugar!


¿Le fue útil este contenido?
¿Qué está pasando en Bogotá?