Fecha de publicación: Mié, 27/05/2015 - 12:05

#GRACIASPROFE MARÍA DOLLY CASTIBLANCO

Inspirar, alentar y transformar. Esas son las grandes ambiciones de esta profe de tecnología e informática, líder de los 37 centros de interés de la Jornada Completa en el colegio Gerardo Paredes de Suba. Una maestra ejemplo que para enseñar hay que estar dispuesto siempre a aprender.

Soy maestra porque toco el alma de mis estudiantes, es una profesión mágica que cambia vidas. Estoy convencida de que trasmitir conocimientos y aconsejar a los muchachos, los hace mejores seres humanos y los ayuda a trascender, es decir, a proponerse nuevas metas, sueños y expectativas.

Me siento orgullosa de ser docente, porque es un acto revolucionario, en el que uno siempre lucha por ver a las niñas, niños y jóvenes llenos de felicidad y colmados de conocimientos. Además, porque tengo la oportunidad de mejorar la calidad de vida del ‘futuro del país’.

Yo hago niños felices, íntegros y dotados con grandes herramientas para la vida. Cada día me empeño en brindar lo mejor de mí. Estoy segura de que la educación puede lograr grandes trasformaciones sociales.

Me di cuenta de que quería ser profe desde muy pequeña, ya que siempre tuve en casa a dos grandísimas maestras, mi mamá y mi abuela. Me encantaba ver que ellas tenían autoridad moral sobre los demás, es decir, eran un gran ejemplo de vida. Y además, poseían la batuta intelectual de la familia y la comunidad. Siempre nos guiaron y nos apoyaron en todo.

Transformamos realidades de los estudiantes. Ésa es la misión más importante que tenemos como maestros en la Jornada Completa (Política educativa de Bogotá conocida como ‘Currículo 40x40’). Debemos sacarlos de contextos difíciles para asegurarles un mejor futuro y potencializar sus habilidades y talentos.

Lidero el ‘Currículo 40x40’, porque hemos logrado impactar positivamente a 4 mil estudiantes de la institución educativa. Los muchachos han empezado a proyectar su futuro a través de los 37 centros de interés en arte, deportes, ciencias y matemáticas. Además, tenemos muchos talentos. Los alumnos a través de diferentes espacios, crean nuevas ideas, demuestran su hermosa voz o sus lindas cualidades para desarrollar grandes obras teatrales.

Esta política educativa forma niñas y niños capaces de todo en la vida. Pues nunca dudan en demostrar lo que saben, ni dejan de explorar nuevos espacios. Se convierten en seres humanos críticos, creativos y autodidactas, que siempre están en búsqueda de aprendizajes que los ayudan a fortalecer sus habilidades.

Uno de los mejores momentos de mi vida, fue cuando me dijeron hace un año que a través del ‘Currículo 40x40’ habíamos ‘recuperado’ a un estudiante que se la pasaba en la calle y no entraba a clases. Todos los docentes nos comprometimos  ayudarle y demostrarle que tenía mucho para ofrecerle al mundo. Luego de unos meses, fue tanta la confianza y el apoyo que le dimos, que el muchacho empezó a auto reconocerse y ver todo lo que se estaba perdiendo en el colegio, pues tenía y tiene a su alcance miles de oportunidades artísticas, culturales y deportivas. 

Como maestra siempre ando en continua formación. Tengo dos especializaciones en ‘Docencia universitaria’ y en ‘Pedagogía de la recuperación ecológica’. Además, realicÉ una maestría en convenio con la Universidad de Chile en ‘Educación con énfasis en currículo y comunidad’, gracias al programa de ‘Formación Docente’ de la Secretaría de Educación del Distrito.

Dos frases han marcado mi vida y por eso se las repito a mis estudiantes: ‘Con altura y cultura todo se puede en la vida’ y ‘Cuando uno se propone cualquier cosa, hasta volar en una escoba es posible’. Hay que motivar a los jóvenes todos los días y hacerles sentir lo grandes que son.

Mi hija se graduó del colegio Gerardo Paredes el año pasado. Es un dato que quería resaltar, pues quiero demostrarle a todo el mundo que estoy tan satisfecha de nuestra labor, que nunca dudé en brindarle a mi familia esta educación pública de calidad. 

Soy docente de tiempo completo, porque es lo que más me apasiona en la vida. Aunque en las tardes y los fines de semana cuando no me encuentro en el colegio, me dedico a mi familia y a leer.

Como maestra le tengo miedo a no tocar el alma de mis estudiantes. Pues siempre quiero elevarlos y no enterrarlos. Mi objetivo es demostrarles quiénes son, el potencial que tienen y para donde van.

Entrevistada por Catalina Zuluaga

Fotos Julio Barrera

 


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