Fecha de publicación: Mar, 08/09/2015 - 17:19
EDUCACIÓN PARA ADULTOS EN BOGOTÁ: “RENACER ENTRE TANTA DESESPERANZA”
50 mujeres y hombres, entre los 30 y los 55 años, encontraron en la escuela pública un regalo doble para sus vidas: graduarse como bachilleres y, además, formarse como microempresarios en producción agroindustrial. Esta es su historia.
Aída Velásquez y Nemesio Velasco, de 32 y 41 años, nunca pensaron que estudiar se convertiría en la mejor decisión de sus vidas. Tomar un lápiz, un cuaderno, además de unos guantes, un tapabocas y un delantal, fue el comienzo de una nueva historia.
Hoy en día, estos dos bogotanos no dejan de recordar aquella tarde en la que con una firma y un par de huellas, ya eran oficialmente estudiantes del colegio Simón Bolívar, institución oficial de la localidad de Suba en el que hace cuatro años se forman no solo como bachilleres académicos, también como microempresarios en productos cárnicos y lácteos.
Aunque Aída era un ama de casa enamorada de la cocina, y Nemesio un adicto al fútbol y al trabajo, sabían que algo les hacía falta: no querían terminar en la monotonía y, además, era un gran anhelo graduarse con honores del colegio.
“Buscábamos esa chispita para avanzar más. Éramos felices con nuestra vida, pero ahora lo somos más. No estamos enfrascados en una sola cosa, ahora tenemos un universo de oportunidades”, dice Nemesio, quien agrega que la vida la premió con estudio y, de paso, con un proyecto de emprendimiento.
“Volvimos a renacer entre tanta desesperanza”, dice con efusividad Aída, mientras recorre con Nemesio los pasillos del colegio en dirección al aula agroindustrial donde nace el sueño que ha cambiado su vida.
Este colegio de Suba, implementa desde el 2012 en la jornada nocturna el proyecto transversal ‘Gestión y desarrollo empresarial’, liderado voluntariamente por Álvaro Abril, Hernando Velandia y Augusto Foro, profes que se empeñan en brindarles un nuevo proyecto de vida a cerca de 55 adultos entre los 30 y 55 años.
“Esta iniciativa es aplicable a cualquier empresa u organización, pues fomentamos conocimientos que van desde crear el producto, formalizar la empresa, legalizarla, administrarla, llevar contabilidad, estar al tanto de la producción, costos y talento humano”, asegura con una sonrisa el docente Velandia, quien además cuenta que el objetivo es formar alumnos autónomos, líderes y “echados pa’ lante”.
Esta iniciativa hace parte del programa de alfabetización y educación flexible de la educación pública de Bogotá, el cual es liderado en 59 colegios de la ciudad y cubre un total de 3667 adultos, con el propósito de dar respuesta efectiva al derecho de la educación en población que presenta situaciones como desplazamiento, pobreza extrema, inseguridad, discriminación y falta de oportunidades.
“Sabemos que Bogotá es una de las ciudades receptoras permanentes de poblaciones desplazadas y vulnerables, situación que genera un alto índice de hombres y mujeres adultos desempleados, con bajo o ningún nivel educativo y jóvenes desertores del sistema tradicional educativo”, asegura Álvaro Abril, profe líder del proyecto, para quien su objetivo es brindarles capacidades, fortalecer sus talentos y mostrarles nuevos horizontes.
Una nueva oportunidad
Mientras avanzan hacia el aula, Aída una mujer risueña, de ojos grandes y cabello oscuro, y Nemesio un hombre de tez blanca y una sonrisa de oreja a oreja, aseguran estar agradecidos y ser afortunados por la educación integral y de calidad que reciben a diario.
“Queríamos vivir una nueva experiencia en la que aprendiéramos a ser nuevas personas con nuevos sueños. Confieso que me siento más útil, emprendedora y feliz”, afirma la mujer, quien resalta que encontrarse todos los lunes, martes y viernes de 6 de la tarde a 9 de la noche con sus compañeros de clase en esa aula, es una gran bendición.
Al llegar al salón de paredes blancas, que contiene en su interior tres estufas, un lavaplatos, ollas y una mesa gigante, Aída, Nemesio y diez de sus compañeros de clase, se disponen a preparar ‘salami navideño’.
Con una bata blanca que les llega hasta las rodillas, un gorro de cocina y unos guantes blancos de látex, empiezan a moldear uno de sus más grandes proyectos.
Aída ha creado su empresa ‘Alimentos Lucy’ especializada en chorizos y Nemesio le ha dado vida a ‘Más cárnicos’, empresa especializada en comidas rápidas y productos navideños. Aunque los dos hasta ahora están incursionando por el mundo empresarial, han hecho de su casa, el sitio preciso para empezar a vender los alimentos, pues confiesan que iniciar con poco dinero es muy duro.
“Esto es paso a paso. Mientras, se pone una carpita al lado de la casa, unas cuantas sillas y listo. Ya en el futuro veremos los resultados”, dice con un suspiro Aída.
Con 13 huevos, 9600 gramos carne de cerdo, 163 gramos de almidón, 109 gramos de proteína, 54 gramos de corragenina, 43 gramos de fosfato, 2 cucharadas de aceite, 1 cucharada de cebollino picado, pimienta, sal, 250 gramos de harina, 3 decilitros de leche, 3 huevos, 20 gramos de levadura, 100 gramos de mantequilla, 1 pellizco de sal y 1 pellizco de azúcar, entre otros ingredientes, los estudiantes utilizan sus manos tan rápido como es posible, para crear el salami en menos de 5 horas.
Además, Aída y Nemesio, confiesan que han aprendido a identificar y pesar los ingredientes, utilizar la báscula, cocinar a fuego lento y lavar las máquinas donde procesan los alimentos, pues aseguran que antes de esta experiencia no sabían nada de cocina.
“Nunca se me pasó por la mente que en este colegio se pudiera procesar cárnicos. Me siento contento porque tienen en cuenta nuestras necesidades, ya que no solo queremos aprender, también queremos triunfar en la vida cotidiana y ganar dinero para vivir bien”, dice Nemesio, un hombre sonriente, quien asegura que su lema de vida es: “Mientras haya felicidad y satisfacción todo va al cien por ciento”.
Al finalizar cada uno de los pasos, no hay nada que haga más felices a los estudiantes que haber creado una de las recetas que pronto venderán y comercializaran en sus empresas.
“Se siente un fresquito aprender a vivir en este país en donde el que no tiene buenas ideas, fracasa totalmente. Antes pensaba que era inútil aprender, pero me equivoque”, afirma Aída, mientras observa el salami y agrega con una sonrisa “Nos quedó exquisito”.
Escuela para adultos: espacio de formación y emprendimiento
A pesar de que a sus 18 años les fue imposible ir al colegio debido a su situación económica, los estudiantes de la jornada nocturna del Simón Bolívar nunca dejaron a un lado el sueño de estudiar y poder “ser alguien en la vida”.
Lo que nunca se habían imaginado, es que además de aprender matemáticas, español y química, que a propósito son sus materias favoritas, procesarían y producirían alimentos para los hogares colombianos.
“A veces me quedo pensando en esta bonita bendición. Conocer a mis profesores y mis compañeros ha sido una de las mejores experiencias de mi vida. Además, me gusta mucho la nostalgia y entusiasmo que me da, cuando he creado un producto de alta calidad y con mis propias manos” asegura Nemesio con una sonrisa.
“Con lo poco que hemos podido comprar para la empresa, que han sido unas cuantas estufas y ollas, hemos empezado a hacer realidad nuestras ideas. Aunque algunos crean que nos queda grande este proyecto, no saben hasta donde hemos llegado” afirman los estudiantes, quienes aseguran que su familia, el estudio y la ‘empresita’ son ahora sus prioridades.
“A los estudiantes siempre les decimos que tienen una vida por delante. Aquí no hay límites, ni se tiene en cuenta el estrato, ni el nivel educativo. Todos están a la par y todos pueden ser grandes empresarios”, dice el profe Velandia. “Aquí lo que sobra es talento”, concluye.
Por Catalina Zuluaga
Fotos Julio Barrera
Viernes, 20/02/2026 - 12:47:17
Bogotá inaugura colegio Alexander Fleming y lanza estrategia ‘Redes sociales hoy: manejo inteligente’
Leer más
Martes, 17/02/2026 - 21:10:51
Bogotá avanza en el fortalecimiento de la convivencia escolar y ciudadana
Leer más
Lunes, 16/02/2026 - 18:12:13
Con nuevas aulas, se fortalece la atención escolar en el Hogar Masculino El Redentor
Leer más