Fecha de publicación: Mar, 15/09/2015 - 15:35

ASÍ FUE ‘GLOBAL VILLAGE’, UN PASEO POR EL MUNDO SIN SALIR DE BOGOTÁ

44 culturas del mundo, 200 cooperantes extranjeros y cientos de estudiantes del Distrito se gozaron ‘Global Village’. Una experiencia que demostró que en los colegios públicos aprender una segunda lengua es todo un viaje por la cultura y el conocimiento. Esta es la Jornada Completa de Bogotá.

El tango argentino, la danza africana, la rica gastronomía de México y Centroamérica y el color de las manifestaciones artísticas y culturales del lejano y del cercano Oriente, se congregaron en ‘Global Village: el mundo al alcance de tu mano’, la gran fiesta internacional e intercultural de la educación pública de Bogotá donde los idiomas, la cultura y la fraternidad fueron los protagonistas.

200 cooperantes de 44 naciones del mundo, encargados de apoyar la enseñanza del inglés y el intercambio cultural en 101 ‘aulas de inmersión en lengua extranjera’ del Distrito, sus entusiastas estudiantes, padres de familia y docentes, se dieron cita en el Parque Metropolitano Simón Bolívar el pasado sábado para compartir con la comunidad el impacto y los innumerables beneficios que este programa ha tenido en la formación integral de nuestros estudiantes durante sus 3 años de existencia.

A lo largo de 13 carpas donde se expusieron muestras de gastronomía, historia, geografía, danza, música y cultura de 44 países de 4 continentes, los asistentes a  este gran evento, organizado por la Secretaría de Educación del Distrito y de la organización Aiesec, aliado estratégico en la enseñanza de lenguas extranjeras, tuvieron la oportunidad de dar  una ‘vuelta por el mundo sin salir de la ciudad’.

Así se vivió ‘Global Village: el mundo al alcance de tu mano’

‘Global Village’, una feria para ‘ver, oír y aprender’. Los asistentes a este evento tuvieron la oportunidad de ‘recorrer’ 44 países del mundo sin salir del Simón Bolívar, aprendiendo algo de su cultura, escuchando la sonoridad de su idioma e intercambiando una sonrisa.

33

Más de 200 cooperantes de 44 países llegaron a Bogotá en el segundo semestre de 2015, para ayudar a los docentes de colegios oficiales a mejorar el aprendizaje del inglés y del francés en las aulas. Con ellos, ya son más de 700 extranjeros que han compartido experiencias en las aulas de inmersión desde 2013. Además de ayudar a las niñas, niños y jóvenes a poner en práctica una lengua extranjera, estos viajeros entusiastas dejan en nuestros estudiantes un toquecito de su cultura y un gran pedazo de su corazón.

“Asumir una segunda lengua es un reto para la educación de calidad. Y eso es lo que estamos haciendo ahora en los colegios del Distrito. Tener contacto con personas de otras partes del mundo afianza las habilidades de nuestras niñas y niños. Ahora tienen una ventana más para observar el mundo que los rodea. Más y mejores aprendizajes, esta es la Jornada Completa de Bogotá”, dijo Patricia Buriticá, subsecretaria de Calidad y Pertinencia de la SED, acompañada por algunos de los 21 niños que viajarán al Reino Unido durante cuatro semanas para intercambiar, participar con una cultura y una lengua distinta.

8

Conversar, escuchar e intercambiar, ese es el sentido del programa ‘aulas de inmersión en lengua extranjera’, donde los estudiantes tienen la oportunidad de compartir experiencias con jóvenes extranjeros, que los apoyan en el aprendizaje de una segunda lengua. Ese sentido de abrir la mente a nuevas experiencias y nuevos conocimientos, también se vivió en el ‘Global Village’ 2015.

China, Alemania, Hungría, Italia, Brasil, Argentina, España, fueron algunos de los países invitados a esta gran feria de la educación pública de Bogotá. Cada delegación mostró a los asistentes un pedacito de su cultura expresada en un baile típico, una muestra artística o en un plato tradicional de su país.

Pie de foto 6. Foto 6: Los cooperantes de México tentaron a los asistentes al ‘Global Village’ con una apetitosa muestra de su riqueza gastronómica. Por medio de tacos, burritos, nachos y enchiladas para ‘meros machos’, estos jóvenes le regalaron a los asistentes un poco de su historia y su cultura. ¡Un delicioso intercambio de saberes!

b

Los saberes y las tradiciones ancestrales de nuestros indígenas de Colombia también tuvieron su espacio en esta feria internacional. Las niñas y niños de la etnia wounaan, del colegio La Arabia, deleitaron a los asistentes con un baile autóctono de los indígenas chocoanos. En este plantel de Ciudad Bolívar cuenta con un aula de inmersión donde se enseña wounaan y español a los estudiantes.

El secretario de Educación del Distrito, Óscar Sánchez, se dio una vuelta por los pabellones de la feria y en el stand de Portugal aprovechó la oportunidad para practicar un poco su portugués y experimentó en ‘carne propia’ las bondades de aprender una segunda lengua con ayuda de estos jóvenes cooperantes, de conversar con alguien que domina el inglés y de escuchar su perfecta pronunciación. El afecto y la cercanía, pilares en las ‘aulas de inmersión’.

s

La belleza de África, de su gente y de su raza, estuvo presente en ‘Global Village’ 2015. Bridget Ayeza, una bella maestra de Uganda que enseña inglés en el colegio Francisco de Miranda de Kennedy, destaca esta iniciativa del Distrito que busca ‘traer todas las culturas del mundo hasta las aulas de clase’. “Me encanta Bogotá, su clima, su gente. Y amo a mis estudiantes que todos los días llegan con ganas de aprender más y más. Esta es una oportunidad única”, comentó.

“‘La educación puede cambiar el mundo’. Este es un lema poderoso, pero hay que creérselo. Nuestros hijos pueden hacer cualquier cosa que se propongan en la vida, pero necesitan del apoyo de padres y maestros. Esta es una oportunidad para que nuestros estudiantes aprendan una segunda lengua de la mano de estos jóvenes del mundo que vienen a ayudarnos. Dominar el inglés les dará a estos chicos una ventaja muy grande en su formación intelectual y laboral”, dijo el secretario, Óscar Sánchez a los asistentes, al tiempo que los animó a aprender otro idioma sin importar la edad o las ocupaciones ya que él mismo, según confesó, aprendió inglés a los 30 años.

Pocas veces los estudiantes tienen la oportunidad de compartir con una persona de Asia, una de Europa y otra de África en un mismo escenario, por eso qué mejor que inmortalizar el momento con una ‘selfie’. Una mezcla de culturas, de razas y de experiencias, así fue el ‘Global Village’ de la educación pública de Bogotá.

 


¿Le fue útil este contenido?
¿Qué está pasando en Bogotá?