Fecha de publicación: Mar, 29/09/2015 - 15:03

EL LEGADO DE BOGOTÁ HUMANA A LA “PEDAGOGÍA DEL AMOR”

La administración de Bogotá Humana deja un legado bastante interesante en relación con el Programa Distrital de Aulas Hospitalarias, que tiene el sello único de la inclusión, entendida como la posibilidad de que los pacientes estudiantes puedan continuar en el sistema educativo, a pesar de tener que permanecer hospitalizados por diferentes períodos de tiempo.

La cobertura del Programa se ha extendido a los lugares donde se presenta mayor demanda, con un crecimiento de casi 500%: actualmente se cuenta con 22 aulas hospitalarias, que prestan atención en salud y educación a más de 20.000 pacientes estudiantes.

Entre el 2010 y el 2015, la iniciativa ha fortalecido el trabajo interinstitucional entre las Secretarías de Educación y Salud, para prestar un servicio de calidad que se extiende a las familias de los pacientes, a través de la realización de talleres y orientación psicosocial. Dichas acciones se han visto enriquecidas con los aportes de las facultades de educación y de medicina, que se han sumado al Programa.

La Secretaría de Educación también ha logrado llevar la jornada completa a las aulas hospitalarias, brindándoles la posibilidad a los pacientes estudiantes de adquirir más aprendizajes en centros de interés de arte, ciudadanía y deportes. Con este propósito, durante los últimos meses se ha sumado al Programa Distrital de Aulas Hospitalarias, la Orquesta Filarmónica de Bogotá.

Así mismo, en la actualidad la entidad se encuentra adelantando un trabajo de construcción de los lineamientos pedagógicos para la atención de esta población, con el propósito de seguir mejorando la calidad del servicio que prestan los docentes vinculados al Programa.

Los anteriores son los principales logros del Programa de Aulas Hospitalarias, presentados por la Subsecretaria de Calidad y Pertinencia de la SED, Patricia Buriticá, el pasado 23 de septiembre, en el marco del III Encuentro Distrital de Aulas Hospitalarias, en donde los docentes de la red de aulas hospitalarias de la ciudad socializaron sus experiencias de atención, presentando algunas historias de vida de niñas, niños y jóvenes, quienes luego de haber recibido tratamiento médico y educativo en los hospitales, han podido continuar con éxito su proceso educativo en el aula regular.

Educación incluyente en situación de enfermedad 

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En este escenario se contó, por tercer año consecutivo, con la participación de Tomás Arredondo, Coordinador Nacional de Escuela y Aula Hospitalaria, del Ministerio de Educación de Chile, y miembro de la Red Latinoamericana y del Caribe por el Derecho a la Educación de los Niños en Situación de Enfermedad.

La experiencia chilena en el tema de pedagogía hospitalaria es considerada referente para los países de América Latina, por ser pionera en su implementación, tener  cobertura en un gran número de regiones del país, brindando atención anual a 25.000 estudiantes, de los niveles de Párvulos, Básica, Especial y Media, con profesores especializados, y un Proyecto Educativo Institucional que se constituye en la carta de navegación del Programa.

No obstante, Tomás Arredondo reconoce que aún tienen muchos retos por delante, como poder salirse del alero de la educación especial, pues la pedagogía hospitalaria es una modalidad propia, y no se da en el contexto de la discapacidad, sino en una situación especial que es la de enfermedad. Otra de las apuestas consiste en duplicar el número de escuelas hospitalarias, para llegar a un total de 90 en todo el país.

Música para sanar y saber

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El Programa Distrital de Aulas Hospitalarias no solo ha crecido en número de aulas y pacientes atendidos, sino en aliados, como la Orquesta Filarmónica de Bogotá, que se ha propuesto llevar la música a los pacientes tanto con fines terapéuticos, como educativos, brindándoles la posibilidad de que aprendan a interpretar un instrumento, mientras avanzar en el proceso de recuperación de su salud.

Inicialmente, comenzó su implementación en cuatro hospitales del Distrito Capital (San Blas, La Victoria, San Rafael y el Cardioinfantil), con el propósito de beneficiar a 300 pacientes, y en el corto plazo extender el servicio a las demás aulas hospitalarias de la ciudad, para lo cual tienen previsto crear el próximo año una sección de maestros de la Orquesta Filarmónica de Bogotá dedicados exclusivamente a la enseñanza de musical  a los pacientes estudiantes.

“El Programa Distrital de Aulas Hospitalarias es un espacio donde hemos podido hacer realidad una antigua idea de la Orquesta Filarmónica que era hacer musicales dentro de los hospitales, con niñas, niños, adolescentes, e incluso adultos, que presentan diferentes patologías, porque se ha visto en otros países, incluso de América Latina, que la música ha tenido un gran impacto en los pacientes, ayudándoles  a mejorar su estado de ánimo, y a  transformar su entorno social y familiar”, puntualiza el Director de la Orquesta Filarmónica de Bogotá, David García.


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