Fecha de publicación: Mar, 27/10/2015 - 13:08

BOGOTÁ LIDERA LA EDUCACIÓN INCLUSIVA EN EL PAÍS

Así quedó demostrado durante el II Foro Distrital de Educación Inclusiva realizado el pasado viernes 23 de octubre, en el que participaron más de 500 docentes y profesionales de apoyo a la inclusión escolar, para hacer una revisión de los avances de la ciudad en los procesos de educación inclusiva de la población en condición de discapacidad, con talentos y capacidades excepcionales, y desde la perspectiva de las redes de docentes de apoyo a la inclusión, socializar propuestas y estrategias nuevas que contribuyan a retroalimentar el proceso en los colegios.

“Este es un espacio académico importante, en el que vamos a tener la oportunidad de reflexionar sobre los temas que a todos nos interesan, pero, sobre todo, es un espacio de reconocimiento a todo este equipo que moviliza el tema de la discapacidad y el fortalecimiento de la inclusión en la ciudad de Bogotá”, resaltó la Directora de Inclusión e Integración de Poblaciones, de la Secretaría de Educación del Distrito (SED), Támara Ávila Hernández, quien además señaló el liderazgo que tiene Bogotá en el posicionamiento de políticas públicas en el país, precisamente porque no se queda en el discurso, sino que muestra resultados, como el hecho que hoy en día 90% de los colegios públicos de la Capital están comprometidos con el tema de la inclusión escolar.

Estadísticas recientes de la entidad distrital muestran que  en este momento 13.070 estudiantes en condición de discapacidad, con talentos y capacidades excepcionales reciben acompañamiento en el sistema educativo oficial, de los cuales 77% presentan discapacidad cognitiva.

En cuanto a modalidades de atención, 80% están en procesos de inclusión en aula regular, y el otro porcentaje se encuentra representado en las propuestas de aula exclusiva diferencial, y aula diferenciada o talleres. Según el profesional César Luna, esto significa que, aunque la apuesta de la Secretaría de Educación es por la inclusión al aula regular, se reconocen aquellas prácticas que por las condiciones de la población y otras situaciones inherentes al individuo, a su familia y al escenario escolar, requieren de una propuesta con otro tipo de características.

De lo anterior da cuenta la docente de apoyo, Oneida Rojas Yara, líder de la red de referentes locales de discapacidad: “Nosotros vimos la necesidad de constituir redes para poder intercambiar los saberes y las experiencias ante las exigencias que nos hacían las políticas. La atención a la población con discapacidad en Bogotá se venía haciendo desde hace más de 30 años, primero con las aulas exclusivas donde llegaban los niños con discapacidad, después con los centros de diagnóstico, y luego la SED comenzó a asumir experiencias mediante convenios, que se constituyeron en el primer paso para integrar los niños a la escuela”, sostiene la docente.

Para Oneida, lo que las convenció de crear las redes de apoyo fue el paso que se venía dando de la integración a la inclusión, que significó un cambio fuerte pues la responsabilidad ya no recaía solo en un educador especial, psicólogo o fonoaudiólogo, etc., sino en toda la escuela.

“Esto implicó transformar la práctica del docente de apoyo, porque  el trabajo no se centra solo en el niño, sino en los maestros, la familia y el contexto, y trabajar la flexibilización curricular -que no nos corresponde porque nosotros no estamos todo el tiempo con los estudiantes-, lo cual nos ha llevado a un proceso de reflexión permanente, hacer sugerencias frente a la política, y cuestionarnos ante la ambivalencia que vemos entre las normas y la práctica, que es muy grande”, asegura.

Como líder de la red de referentes locales de discapacidad, Oneida atribuye los avances logrados en el tema de inclusión en los colegios públicos al proceso de cualificación iniciado en diferentes espacios interinstitucionales, y en aquellos creados por la Dirección de Inclusión e Integración de Poblaciones de la Secretaría de Educación.

La experiencia de inclusión canadiense con ojos colombianos

La cuota internacional del II Foro Distrital de Educación Inclusiva corrió por cuenta de Gerardo Restrepo, médico cirujano de la Universidad Nacional de Colombia, especialista en neurología infantil del Hospital Militar Central, psicólogo con PD en Educación de la Universidad Sherbroocke de Quebec- Canadá, quien ante todo se reconoce como un apasionado por la investigación de programas orientados a mejorar los procesos de inclusión, y justamente hace algunos años se desempeña como profesor investigador de la Universidad Sherbroocke de Quebec- Canadá.

Su conferencia consistió en la presentación de la experiencia de inclusión de Canadá, que se basa en lo que han denominado el Modelo Transaccional, que nace del convencimiento  de que el fenómeno que llamamos discapacidad se construye es en la interacción, lo que les llevó a  considerar ésta como esencial, no solamente para comprender la problemática de los niños, sino para orientar las políticas y las estrategias de inclusión escolar.

De acuerdo con el modelo, cada niña o niño tiene una serie de características que lo hacen muy diferente, singular, y obviamente hay que comprender esa singularidad para poder adaptar las intervenciones a la situación específica de cada niño. Es un modelo que identifica claramente cada una de las problemáticas y permite una acción mucho más precisa en cada caso.

Según el investigador colombiano, el modelo se ha revelado como un elemento sumamente importante del éxito escolar de los niños y del éxito en general de la inclusión escolar en Canadá, precisamente porque su principal característica es el respeto de las particularidades del niño. No obstante, como en toda sociedad, han tenido que vencer algunas dificultades como la importancia de trabajar de forma mancomunada familia- escuela, para la construcción de comunidades de apoyo a los niños.

Otro factor a favor, es que la política de inclusión en Canadá es perfectamente clara y de obligatorio cumplimiento y, además, hay una toma de conciencia de todos los actores, por lo cual  el impacto en la calidad de vida de los niños es enorme.

Sin embargo, el Dr. Gerardo Restrepo considera que el proceso de inclusión ha despertado una serie de inquietudes porque es muy reciente en el mundo,  y por ello necesita un componente de investigación muy importante. “Estoy convencido que si no hacemos investigación en este campo en Colombia, nunca tendremos certeza de que lo que estamos haciendo va en la dirección correcta y vamos a seguir dando pasos de ciego, me parece muy delicado porque es el futuro de nuestros niños más vulnerables, de nuestros niños con discapacidad que es un porcentaje bastante alto de la población”, manifiesta.

 


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