Fecha de publicación: Vie, 03/06/2016 - 15:46

CINCO TIPS PARA CUIDAR EL MEDIO AMBIENTE

En la localidad de Chapinero, una maestra de ciencias naturales transmite su mensaje de amor por la naturaleza. En la semana del medio ambiente nos comparte sus consejos para proteger nuestro planeta.

Cuando la profe Anaís Pacheco habla de su colegio lo hace con una sonrisa dibujada en su rostro. En 17 años, el San Martín de Porres le ha traído tantas alegrías, que no imagina haber dedicado su vida a otra cosa diferente a la docencia.

Nació en San Miguel, un pequeño pueblo de Santander perdido entre las montañas. Recuerda con mucha nostalgia aquellos años de niñez en los que podía darse el lujo de caminar entre grandes árboles, bordeando riachuelos de agua cristalina y disfrutando de la naturaleza.

Aunque a temprana edad abandonó su pueblo, años más tarde pudo regresar con la ilusión de ver el paisaje que la maravillaba cuando niña. Pero todo era diferente… no había grandes árboles, no había riachuelos. Todo estaba seco.

Esa imagen la ha marcado de por vida. Hoy está convencida de que entre todos podemos hacer del planeta un lugar mejor.

Anaís nos regala cinco tips para que hagamos la tarea de cuidar el medio ambiente:

1. Debemos conocer, amar y proteger nuestro entorno. Es importante que despertemos el sentido de pertenencia por el espacio que habitamos, que hagamos diagnóstico de esos problemas que afectan el medio ambiente y proponer alternativas de solución.

Desde la educación, nosotros los docentes debemos trabajar en esa línea. Por ejemplo, acá en Bogotá tenemos los cerros orientales, el gran pulmón de la ciudad. Debemos enamorarnos de ese lugar, cuidar su vegetación y, desde el salón de clase, seguir formando generaciones conscientes del respeto que deben sentir por el medio ambiente.

2. Hoy sentimos muy de cerca los problemas que nosotros mismos hemos ayudado a generar: ríos se han perdido, el aire está contaminado, fauna y flora han desaparecido. Es nuestra obligación luchar por recuperar la belleza de nuestro medio ambiente.

Tenemos que darle la importancia que merece a este tema, no solo desde la educación, sino desde todos los escenarios posibles. El planeta nos da una gran cantidad de beneficios y nosotros no sabemos agradecer.

En nuestro colegio, por ejemplo, tuvimos una linda iniciativa: salíamos a recorrer los cerros, a respirar el aire puro que nos regala, y, con bolso en mano, recogíamos cada mugre que veíamos en el suelo. Esa era nuestra manera de darle gracias al lugar que nos ha acogido.

3. Si no hay conciencia del ahorro de agua y energía es poco probable que logremos cambios positivos. Ese es un mensaje que, a veces, solo se queda dentro de las paredes de los colegios, pero que no se replica en los hogares.

Es importante que las buenas prácticas de ahorro las adoptemos en todo momento. No nos toma mucho tiempo cerrar la llave del agua si vemos que se está desperdiciando. Lo mismo con la energía que consumen nuestros electrodomésticos y bombillos en el hogar.

En el colegio, todos los maestros nos hemos unido en torno a este tema. Hacemos actividades, carteles, videos y llevamos el mensaje por todos los salones, tratando de vincular a nuestros estudiantes en esta dinámica de la protección del medio ambiente.

También, hemos intentado que los niños del colegio promuevan estos ejercicios en sus casas. La idea es que haya un real comportamiento de ahorro en familia que pueda verse reflejado en la disminución del consumo de energía y agua dentro de sus hogares.

4. El reciclaje vale la pena. Estamos desperdiciando muchísimo papel y plástico. Hay cosas a las que podemos darle nuevos usos, sobre todo usos educativos. En el San Martín de Porres hemos liderado una campaña con los niños más pequeños. La idea es que recolecten elementos reciclables para que luego hagan un cuento.

Los niños deben construir su historia con ayuda de estos objetos, pero no cualquier historia… debe tener un mensaje sobre el respeto y el buen trato con sus compañeros, la convivencia escolar, la paz y, por supuesto, sobre el cuidado del planeta.

En la medida que hagamos un buen uso de los materiales reciclables dentro de los colegios, sacaremos mejor provecho de los recursos y, sin duda, nuestros estudiantes se irán acostumbrando a desperdiciar menos. Claro está, este es un proceso que poco a poco dará buenos resultados.

5. Debemos aprender a cuidar de nosotros mismos para luego cuidar de nuestro entorno. Es muy importante que los niños se reconozcan como seres con derechos, que valoren la importancia de su papel en la familia, el colegio y el país.

Temas como la cordialidad, las buenas relaciones, el respeto y la gratitud los estamos manejando aquí en la institución; con esto queremos que nuestros estudiantes sean mejores personas y que mejore el comportamiento entre ellos.

Si cumplimos con esta tarea y logramos que niños y jóvenes valoren su propia vida y la de sus compañeros, entenderán que el planeta requiere del mismo amor y del mismo cuidado.


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