Fecha de publicación: Mié, 06/09/2017 - 09:07

‘LEER ES VOLAR’: EN MARCHA RED DE BIBLIOTECARIOS ESCOLARES DE BOGOTÁ

200 bibliotecarios de colegios oficiales de toda la ciudad se reunieron para ‘darle alas’ a este espacio de intercambio entre pares, trabajo colaborativo y promoción de la lectura y la escritura en la ciudad.

Una de las metas que el gobierno de Enrique Peñalosa se propuso en su Plan de Desarrollo fue mejorar las competencias de lectoescritura de las niñas, niños y jóvenes de la ciudad. Y los cambios ya los estamos viendo, a través del Plan Distrital de Lectura y Escritura ‘Leer es Volar’, en el que trabajan articuladamente las secretarías de Educación y Cultura.

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Específicamente en los colegios oficiales de la ciudad, ‘Leer es Volar’ avanza con el acompañamiento a 30 instituciones pioneras en donde se fortalece la práctica pedagógica de maestras y maestros; así como la dotación y apertura de nuevas bibliotecas escolares. Ahora se suman los bibliotecarios, quienes se han propuesto trabajar en red para enamorar a docentes, familias y estudiantes de los libros y el conocimiento.

Cerca de 200 profesionales de las bibliotecas de colegios oficiales de la ciudad se reunieron el pasado 30 de junio en el auditorio principal del colegio Nacional Restrepo Millán, para intercambiar ideas que permitan darle pista a la Red de Bibliotecarios Escolares de Bogotá.

La jornada contó con la presencia funcionarios del Centro Regional para el Fomento del Libro en América Latina y el Caribe (Cerlalc – Unesco) que apoyan el proceso de organización de la red y los componentes de formación para los bibliotecarios.

Esta red para el trabajo colaborativo de los bibliotecarios escolares busca, entre otros, promover su rol como actores fundamentales en el proceso formativo de las niñas, niños y jóvenes y en los consejos académicos de las instituciones educativas; la difusión de servicios y programas de las bibliotecas, la oferta de servicios especializados para docentes, los usos y aprovechamiento de las TIC, y generar espacios que permitan compartir experiencias y formar redes de apoyo entre las bibliotecas escolares. 

Lea también: Así avanza el Plan Distrital de Lectura y Escritura en los colegios oficiales

Esta red contará con 10 nodos de trabajo que agruparán a los 200 bibliotecarios (establecidos por proximidad de los colegios y zonas de la ciudad) y  planteará estrategias de acuerdo con las necesidades puntuales de los colegios y las localidades. Desde estos nodos se generarán las inquietudes, falencias y aspectos por fortalecer, para focalizar el trabajo formativo.

En el marco de ‘Leer es Volar’, este año el gobierno ‘Bogotá Mejor para Todos’inaugurará 11 bibliotecas escolares y entregará 40 colecciones con materiales de todas las áreas para fortalecer los espacios de lectura en los colegios oficiales.

Aliados de los procesos pedagógicos y promotores de lectura

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“La biblioteca del colegio debe dejar de ser el sitio de castigo de la institución, donde mandan a los estudiantes que se portan mal; o el lugar para dejar a los chicos mientras los profes toman tinto”, afirma Maritza Beltrán, quien desde hace 7 años está al frente de la biblioteca del colegio Villa Amalia, de la localidad de Engativá.

Para esta funcionaria, las bibliotecas escolares y sus bibliotecarios “son parte fundamental de la vida en la institución. Somos un eje transversal para el currículo y el colegio y, tanto estudiantes como docentes, pueden encontrar en nosotros aliados en el proceso educativo. En las bibliotecas tenemos toda clase de material valioso que pueden consultar, ahora que todo es Google o Internet. Tenemos libros muy buenos que, aunque sean antiguos, tienen conceptos muy valiosos”, destaca.

Desde el punto de vista de estos funcionarios, aunque ha habido importantes avances para empoderar a los bibliotecarios como actores fundamentales del proceso educativo, falta mayor colaboración y comunicación con los maestros, “que nos tengan en cuenta en los procesos de planeación, en las actividades de la institución, porque nosotros somos personas que le podemos aportar mucho a los profes y así como ellos, le podemos enseñar mucho a los chicos”, afirmó por su parte María Teresa Rodríguez Mora, bibliotecaria del colegio Marco Tulio Fernández.

“Si queremos una Bogotá que lea, debemos sembrar el hábito en los ciudadanos desde pequeños, estimular a profesores y estudiantes para que vean en la lectura no sólo una fuente de conocimiento, sino también una forma de ser mejores personas y por lo tanto mejores ciudadanos”, finalizó Maritza, una bibliotecaria que, como sus colegas, le apuesta a la lectura y la cultura como motor del desarrollo ciudadano.

Porque una ciudad lectora es una Bogotá mejor para todos.


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