Fecha de publicación: Mar, 23/10/2018 - 18:34

UNA GENERACIÓN ENTERA FORMADA PARA LA PAZ CON SIMONU BOGOTÁ

La simulación de la Organización de las Naciones Unidas más grande del mundo cerró exitosamente su sexta versión, enfocada en abordar temas de paz. Para esta ocasión, el ejercicio también se desarrolló en la ruralidad de la ciudad, específicamente en la localidad de Sumapaz.

El Palacio de los Deportes fue el escenario en el que 3 mil estudiantes de Bogotá se dieron cita para entregarles a la administración distrital y al Centro de Información de las Naciones Unidas para Colombia, Ecuador y Venezuela (CINU Bogotá) las conclusiones de un trabajo de reflexión y argumentación sobre temas como el posconflicto, la seguridad y la soberanía alimentaria, protección de los páramos y recursos hídricos, así como el acceso a las políticas públicas para los jóvenes, entre otros.

Simonu Bogotá cumplió seis años continuos de realizarse en la ciudad, fortaleciendo el liderazgo y las competencias ciudadanas y socioemocionales de niños, niñas y adolescentes. Se trata de una generación entera de jóvenes preparados para hacer de este un mundo diferente: 16.500 estudiantes y 311 instituciones educativas oficiales y privadas que ya están construyendo paz desde la escuela.

Así lo hizo saber Claudia Puentes Riaño, Secretaria de Educación del Distrito, quien además reiteró la pertinencia del ejercicio. “En un país que anhela consolidar la paz y el diálogo, somos un ejemplo de que podemos hacerlo”.

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Hélène Papper, directora del CINU Bogotá, señaló que Simonu Bogotá ha contado con la participación de jóvenes que, al ampliar sus horizontes y trabajar en este espacio, se convierten en “un soporte de las Naciones Unidas para construir la paz y defender los Derechos Humanos”.

“Cada uno de ustedes representa la esperanza de un mundo más justo, más sostenible y más pacífico”, expresó a los estudiantes la alta funcionaria quien, además, les aseguró: “las Naciones Unidas están con ustedes”.

Patricia Arteaga acompañó a su sobrina Paula Arteaga, una estudiante del Colegio La Enseñanza que hizo parte de Simonu Bogotá 2018, al cierre del evento. Patricia vive hace 18 años fuera del país y afirmó sentirse gratamente sorprendida con el ejercicio. “Además de que Paula tuvo la oportunidad de discutir ideas y refutar opiniones en el marco de la argumentación y del respeto, ella traslada esas reflexiones a la casa y nos pone a todos a pensar en qué debemos ponernos las pilas”, apuntó.

Valeria Cifuentes es compañera de Paula. En la comisión de la que hizo parte se debatió sobre la prevención de la maternidad y la paternidad tempranas, así como sobre la interrupción voluntaria del embarazo. Señala que, en el debate, descubrieron herramientas de las que antes no sabían. “El Distrito cuenta con la página Sexperto.co, en la que uno puede hacer preguntas de manera anónima y hasta chatear con expertos en orientación sexual, muy útil. La idea es que empecemos a difundir esas herramientas porque la mayoría de las veces nos las da el Distrito y son gratis, pero no las conocemos”.

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Entre las novedades que tuvo para este año Simonu Bogotá, se contó con la presencia de los personeros estudiantiles de los colegios participantes en cinco redes por grupos de localidades. Paula Sofía Pavas es personera del Colegio Fernando Soto Aparicio y fue miembro de una de estas redes. Esta es su primera experiencia en Simonu Bogotá y, afirma, le pareció “genial”. Explica que, de las cosas que más la emocionaron, fue saber que el documento que resultaba de los debates, llamado ‘pacto de convivencia’, es entregado a la Alcaldía Mayor y a la Personería de Bogotá y será tenido en cuenta a la hora de actualizar las políticas públicas.

“Uno aprende muchas cosas pero, además, realmente tiene incidencia en el cambio. Me encantaría volver a participar”, dijo la estudiante.

Para Julián Camilo Domínguez, del Colegio Formación Integral Mundo Nuevo y también personero, la experiencia fue diferente. Él ya había participado del ejercicio, pero, señaló, es muy distinto hacerlo como delegado que como personero. “Este año todo fue más fluido y lo mejor fue sacar adelante los pactos de convivencia que, en alianza entre los colegios de la localidad y el Distrito, seguro van a mejorar el acceso y la calidad de la educación”, dijo Julián.

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Otra novedad del 2018 fue la realización de Simonu Bogotá en la ruralidad. El Colegio Gimnasio del Campo Juan de la Cruz Varela, sede La Unión, en la localidad de Sumapaz, reunió a 132 estudiantes de 11 sedes de 9 establecimientos educativos de la ciudad para, por primera vez en la historia de las simulaciones de Naciones Unidas, realizar el ejercicio en un contexto netamente rural.

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En la parte izquierda del Palacio de los Deportes, casi llegando a las salidas, se ubicó la delegación del colegio de Sumapaz que asistió al cierre del evento. Mary Lizandra Quintero es docente de Ciencias Sociales en ese centro educativo; se declara orgullosa de haber sido sede de la simulación rural. “Nosotros somos una población netamente campesina y fue muy importante que tratáramos temas sobre el campo porque el campo es la materia prima y por eso hay que fortalecer a la juventud sumapaceña como líderes, agricultores y campesinos”, indicó.

Para Angie Liliana Romero Acosta, estudiante del grado décimo de esa institución, el ejercicio sirvió para “compartir con jóvenes de la Bogotá urbana y entender que, pese a las diferencias de los contextos, tenemos problemáticas en común”.

Los encargados de presentar todas las conclusiones en la ceremonia de clausura fueron los secretarios adjuntos. Comenzaron las tres secretarias de las comisiones Bogotá hablando de la promoción de la Ruta de Oportunidades Juveniles.

Los jóvenes que participaron en el ejercicio de simulación realizaron un trabajo en torno a la promoción de estas rutas. Varias de las propuestas apuntan a que los estudiantes que prestan servicio social, tanto de instituciones privadas como oficiales, sean los que difundan esta oferta de servicios, no solo en el interior de sus planteles educativos sino también en sus localidades. La idea, además, es que estas rutas sean plasmadas en los manuales de convivencia de los colegios y las universidades y que se conviertan en tendencia en las diferentes redes sociales.

Respecto al tema de la inclusión, en una mesa con las agremiaciones de educadores, con apoyo del Servicio Nacional de Aprendizaje, Sena, los jóvenes propusieron la creación de plataformas y cursos presenciales para capacitar a los maestros con la pedagogía necesaria para la educación de niñas, niños y jóvenes que requieran de enseñanza especial. 

En cuanto a la salud y el cuidado de sí mismos, los delegados elaboraron la propuesta de la campaña ‘No juegues con tu vida’, que busca que todos los jóvenes puedan vincularse a los regímenes de salud existentes, además de encontrar estrategias con las que ellos puedan resolver las dudas propias de su edad respecto a su cuerpo y su sexualidad. Las casas de cultura de las localidades serían los espacios para estas actividades, apoyadas además en las redes sociales y medios publicitarios.

A las secretarias de las comisiones Bogotá, quienes entregaron sus resultados a la Secretaría de Integración Social, a la Veeduría Distrital, el Concejo de Bogotá, la Contraloría de Bogotá y la Secretaría de Transparencia de la Presidencia de la República, les siguieron las redes de personeros estudiantiles que a su vez socializaron sus resultados con la Personería de Bogotá.

La jornada cerró con una celebración del trabajo de 7 meses al son de una batucada, rap, hip hop, break dance y con una exhibición de grafiti que los jóvenes participantes de Simonu Bogotá prepararon con el apoyo de las fundaciones Familia Ayara y Vive Bailando.

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