Fecha de publicación: Sáb, 10/10/2026 - 09:16

Bogotá fortalece el cuidado de la salud mental desde los colegios


Reconocer las emociones, hablar de lo que ocurre, escuchar sin juzgar, identificar señales de alerta y pedir ayuda oportunamente son acciones fundamentales para construir entornos escolares más protectores, seguros y capaces de responder a las necesidades de niñas, niños, adolescentes y jóvenes.


Cada 10 de octubre se conmemora el Día Mundial de la Salud Mental, una fecha que busca generar conciencia sobre la importancia del bienestar mental, combatir el estigma y promover acciones de prevención, cuidado y atención. En los colegios de Bogotá, este es un trabajo de todos los días.

La Secretaría de Educación del Distrito, a través de la Oficina para la Convivencia Escolar (OCE), desarrolla estrategias orientadas a fortalecer el bienestar de las comunidades educativas, promover las habilidades socioemocionales y prevenir situaciones que puedan afectar los derechos y el desarrollo integral de niñas, niños, adolescentes y jóvenes.

El cuidado de la salud mental no comienza únicamente cuando aparece una crisis. Se construye desde la prevención, la escucha y la capacidad de reconocer oportunamente cuando alguien necesita apoyo. Por eso, la escuela cumple un papel fundamental como entorno protector, un espacio para acompañar, escuchar, identificar señales de alerta y activar las redes de apoyo cuando sea necesario.


Estudiantes de colegio distrital

 

“Una de las principales apuestas de la Secretaría de Educación dentro de la construcción de comunidades educativas integrales es ‘Escuelas con Emociones’, programa que concentra diferentes estrategias para fortalecer la convivencia, las habilidades socioemocionales y ciudadanas, la construcción de entornos seguros y protectores y el bienestar de las niñas, niños y jóvenes, así como de sus docentes, sus familias y su comunidad”, explicó David Navarro, jefe de la Oficina para la Convivencia Escolar de la Secretaría.

Entre sus estrategias se encuentra ‘Aulas con Emoción’, que fortalece habilidades como el autoconocimiento, la empatía, la regulación emocional y la toma de decisiones, al tiempo que brinda herramientas a directivos, docentes y orientadores para acompañar estos procesos dentro de las instituciones educativas.

Hablar sobre las emociones y preguntar de manera empática por el malestar emocional también hace parte de la prevención. Hacerlo no aumenta el riesgo, por el contrario, puede ayudar a reducir el aislamiento, derribar estigmas y facilitar que niñas, niños y jóvenes encuentren apoyo oportunamente.

Este enfoque amplía la idea del autocuidado hacia el ‘sociocuidado’, entendido como la responsabilidad compartida de estudiantes, familias, docentes, orientadores y comunidades para reconocer señales de alerta, acompañar sin juzgar y saber cuándo es necesario pedir ayuda.


Logo Escuelas con Emociones

 

Además de las acciones de promoción y prevención, la Secretaría cuenta con mecanismos para acompañar situaciones que requieren una atención prioritaria. A través del Sistema de Alertas, las instituciones educativas reportan situaciones relacionadas con conducta suicida, violencias, consumo problemático de sustancias psicoactivas y otras posibles vulneraciones de derechos.

La Secretaría también dispone de equipos territoriales de la Oficina para la Convivencia Escolar que brindan acompañamiento a las comunidades educativas y articulan, cuando es necesario, las rutas de atención con los sectores de salud, protección y otras entidades competentes.

Entre enero y septiembre de este año, se desarrollaron más de 37 mil acciones en colegios, familias y entornos escolares de Bogotá por parte de los equipos de la Secretaría de Educación, impactando a más de 728 mil miembros de las diferentes comunidades educativas, entre estudiantes, docentes, familiares, cuidadores, orientadores, directivos docentes, orientadas al fortalecimiento de las habilidades socioemocionales y al cuidado de la salud mental. Este trabajo incluye acciones pedagógicas para el manejo del duelo, el fortalecimiento de la gestión emocional y la prevención de violencias y otras conductas asociadas, así como acompañamiento frente a situaciones de discriminación que puedan afectar el bienestar y la permanencia escolar.

El cuidado de la salud mental es responsabilidad de todos y requiere de la participación de toda la comunidad educativa incluidas las familias. Reconocer las emociones, hablar de lo que ocurre, escuchar sin juzgar, identificar señales de alerta y pedir ayuda oportunamente son acciones fundamentales para construir entornos escolares más protectores, seguros y capaces de responder a las necesidades de niñas, niños, adolescentes y jóvenes.

 


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