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Nov
03

“El papel de la escuela en la creación de memoria histórica es fundamental”

“El papel de la escuela en la creación de memoria histórica es fundamental”

Esta fue una de las conclusiones del foro ‘Escuelas cultoras de paz y memoria histórica’, en el que se compartieron algunas de las iniciativas pedagógicas de construcción de paz y convivencia que se desarrollan actualmente los colegios de Bogotá.

¡Todos, desde nuestra cotidianidad y posibilidades, desde pequeños gestos, podemos ayudar a construir la paz que el país necesita! Bajo esta premisa se desarrolló este encuentro de diálogo e intercambio de experiencias sobre memoria histórica, paz y reconciliación en la escuela, que se llevó a cabo en el Centro de Memoria Histórica.

La jornada reunió a cerca de 300 personas, docentes y estudiantes de varias instituciones educativas oficiales de la ciudad que, desde sus prácticas cotidianas, proyectos de aula e iniciativas institucionales, le apuestan a la construcción de ambientes escolares tolerantes e incluyentes que buscan generar un cambio en la mentalidad de los ciudadanos y aportarle al proceso de paz por el que atraviesa el país.

El director de Inclusión e Integración de Poblaciones (E) de la Secretaría de Educación del Distrito, Germán Urrego, destacó que espacios como estos son fundamentales para integrar a las comunidades educativas para reflexionar sobre la paz y la reconciliación.

“¿Qué es la paz y cómo podemos contribuir al proceso de postconflicto desde las escuelas? Son preguntas que, como docentes, directivos y estudiantes, debemos plantearnos para apoyar este momento coyuntural por el que atraviesa Colombia. Desde el sector educación tenemos una responsabilidad muy grande porque estamos formando a la primera generación de paz del país y debemos estar a la altura del reto”, resaltó el director.

El evento, liderado por el equipo de Atención a estudiantes víctimas del conflicto armado de la entidad, contó además con la participación especial de la experta internacional Silvia Finocchio, docente e investigadora argentina destacada por sus aportes a la construcción de la memoria histórica de su país.

En su ponencia ‘Memoria histórica y currículo’ dio algunas luces sobre cómo se puede aportar desde la pedagogía en los procesos de perdón y reconciliación. “Como sociedad debemos preguntarnos cómo los currículos escolares trabajan el tema de la violencia y el postconflicto, porque las escuelas son espacios donde se hacen ejercicios de memoria que preparan el terreno para otros procesos a nivel historiográfico y judicial”, aseguró.

Finocchio, doctora en Ciencias Sociales de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso) y profesora titular de Historia de la Universidad de Buenos Aires destacó que, después de la dictadura militar en Argentina, fueron los jóvenes y los estudiantes los que empezaron a preguntarse por qué había pasado en el país, dónde estaban los desaparecidos y qué ocurrió en esos años oscuros.

“Ni los historiadores ni el gobierno tenían respuestas para esas preguntas. Fueron los docentes y los estudiantes los que, desde la pedagogía y los currículos, empezaron a generar procesos de memoria histórica que abonaron el terreno para políticos, penales y académicos. Por eso, es necesario que desde los currículos y la pedagogía se trabaje en estos temas porque, como vimos, el papel de la escuela en la creación de memoria histórica es fundamental”, concluyó la experta argentina.

Hacia una ciudad educadora y en paz

Según datos de la Secretaría de Educación del Distrito, en los colegios de las 20 localidades de Bogotá hay registrados 65 mil estudiantes víctimas del conflicto, siendo Ciudad Bolívar la localidad que más recibe a esta población vulnerable.

Por esta razón, la entidad diseñó una ruta de atención pedagógica en la que se trabajan temas como recuperación de la memoria, corporalidad, resiliencia, entre otros aspectos; que buscan ayudar a los estudiantes víctimas del conflicto a sanar las heridas que quedaron de la guerra a través del arte, la ciencia y la pedagogía.

En el marco de esa ruta de atención pedagógica, surgen iniciativas de aula que le apuestan a la construcción de paz, memoria y reconciliación desde distintos puntos de vista, las cuales se socializaron durante la jornada. Uno de esos es el ‘Laboratorio de paz y ciudadanía’ del colegio Gonzalo Arango, de la localidad de Suba.

Esta iniciativa busca generar procesos de reflexión pedagógica alrededor de la formación ciudadana, los derechos humanos y narrativas desde lo territorial. “Queremos generar con los chicos procesos de creación y construcción, escenarios de cambio para que los estudiantes empiecen a generar su propia voz para tratar estos temas”, comentó John Freddy Estrada, docente de la institución.

Otra de las iniciativas que se presentaron fue ‘Democracia, Derechos Humanos y Convivencia’ del colegio Tibabuyes Universal, que tiene como objetivo principal poner a pensar y reflexionar a los estudiantes alrededor de las experiencias trágicas y dolorosas del conflicto armado.

“Este es un ejercicio de alteridad para que los estudiantes que no vivieron de forma directa la guerra, se pongan en los zapatos de las víctimas para que puedan entender lo que los demás piensen y sientan y que todo esto que está pasando con el proceso de paz tenga un significado para ellos”, resaltó la docente Mónica Obando.

Así, por medio de ponencias, bailes, obras de teatro y manifestaciones artísticas, los colegios de Bogotá demostraron que, desde el trabajo de aula y las diferentes áreas del conocimiento, se pueden generar procesos de resiliencia, reflexión y memoria para aportarle a la construcción de una Colombia en paz.

Porque una ciudad educadora es una Bogotá mejor para todos.